Me gustaría hoy proponerte un reto, yo lo experimenté y cuando descubres los resultados, se llena de alegría el corazón.
Es que a veces nos sucede que pedimos algo a Dios y cuando lo que pedimos se cumple, hasta nos olvidamos que un día hicimos esa oración. Por ello me gustaría a animarte para que puedas comprobar la fidelidad de Dios y gozarte; generalmente vivimos situaciones en las que pensamos que Él ya no se preocupa por nosotros, y no recordamos las veces que le hemos pedido y obtuvimos una respuesta favorable a nuestra petición.
Se que todos, grandes y chicos, tenemos anhelos, necesidades, por eso te invito a que tomes un cuaderno y una birome; escribas la fecha y algunos de los siguientes versículos que mas te guste:
-..."He escuchado tu oración y he visto tus lágrimas... Ezequiel 20:5 (nvi)
- Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a suplicarme, y yo los escucharé. Jeremías 29: 11-12 (nvi)
- En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan. Hebreos 11:6 (nvi)
- Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. Hebreos 11:1 (nvi)
A continuación, describe una de tus necesidades, elige solo una para comenzar. Y preséntala en oración.
Si esa petición se cumple y te acordás de aquello que escribiste, regresa a esa página, escribe la fecha del día que regresaste a leer y agradece a Dios por su fidelidad. Pero en caso de que te olvides y pase mucho tiempo, y en algún momento (buscando otra cosa, porque generalmente eso nos sucede) encuentres esa nota, te sentirás fortalecido al ver que aquello que tanto anhelabas, se cumplió.
¿harás la prueba?
Por: M.N.
Por: M.N.
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